Mostrando entradas con la etiqueta GENTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GENTE. Mostrar todas las entradas

6/01/08

e-catarsis, MI DEBILIDAD


Cuando empecé con mi blog jamás pensé que tuviera que escribir nada parecido a esto. Todo empezó anoche cuando después de ver los regalos de los Reyes Magos y de acostar a todo el mundo me senté delante del ordenador con la intención de dar una vuelta por la blogosfera para enterarme de las últimas novedades, y al mirar primero en el mío si había algún comentario nuevo, la amiga Thalatta me dice que visite el sitio de e-catarsis. “Joder, ya era hora de que volviera, que nos ha tenido a dos velas demasiado tiempo” y cuando llego lo veo todo igual: “no lo entiendo”. Voy a casa de Tha y leo una entrada extraña, miro sus comentarios y más extraños aún, regreso a e-catarsis, miro, remiro y no observo nada, visito amipesar y, hostia, la cosa se va aclarando. Entonces regreso a e-catarsis con cierto desánimo y mucha congoja, leo todos los comentarios a su desgraciada última entrada y me entero de lo que pasa: “no me lo puedo creer. Qué coño quiere decir eso de que ya no está, de que ha muerto”. No me lo creo, no me lo quiero creer, busco alguna excusa y dejo un comentario argumentando ciertas contradicciones en la noticia, pero…
Esta noche he dormido muy mal, no me lo podía quitar de la cabeza. E-catarsis me encontró cuando yo aún tenía mi primera bitácora y de los primeros cuatro o cinco comentaristas que tuve, con ella fue con quien mantuve una relación duradera, que llegó hasta el otro día. Gracias a ella os he conocido prácticamente a todos los que normalmente os dejáis caer por aquí y dejáis constancia de vuestra visita, pues fue entrando en sus enlaces como os conocí a muchos. Después siguiendo vuestros enlaces conocí a otros. Pero el centro del círculo de blogs por el que me muevo es e-catarsis. Yo la llamaba mi debilidad, porque lo era, incluso nos escribíamos por correo electrónico. Me gustaría ponerlo aquí para que todo el que quiera le pueda mandar un correo personalmente a ella, para que lo pueda leer allá donde esté, pero no sé si debo.
Tengo una sensación extraña. He perdido una amiga, pues así la considero, con la que no había hablado nunca, ni la había visto. No sé qué edad tiene, ni cual es el color de su pelo, ni conozco el timbre de su voz. Sólo sé que era una mujer, que se llamaba María y que era de Cartagena: poca cosa. Y sin embargo habíamos llegado a intimar algo. Tengo una presión en el pecho que me ahoga e incluso ganas de llorar. Extrañas sensaciones por una persona que no he conocido personalmente. Puñaladas da la vida.
Y lo que más me jode de todo este asunto es que su último post fuera tan terrible, que el Truman Cipote de la mierda le hubiera hecho esa putada tan grande que le hizo, humillándola en público y que ella tan sólo dos días después nos abandonara sin haber tenido el tiempo suficiente de demostrarle al hijoputa ese que ella tenía cien veces más talento y gracia que él.
Sólo deseo que esto no sea más que una broma macabra que nos está gastando y que el día menos pensado aparezca por aquí, porque se la echa mucho de menos. Yo por si acaso no borraré nunca su enlace de mi blog, y de vez en cuando entraré para ver si hay alguna bonita sorpresa.
Hasta siempre e-catarsis, mi debilidad.

25/09/07

RAMBER

Ramber es boliviano y es mi amigo. Llegó como todos los bolivianos que han venido últimamente a trabajar a España: en avión, con una pequeña maleta, no olvidemos que el permiso de entrada es para turista, con 500 € (los ahorros de casi todo un año trabajando duramente) tirados a la basura (que muy desfachatadamente recogen las compañías aéreas porque el billete es de ida y vuelta y saben que no van a volver con ese billete) y con un montón de ilusiones que se trastornan amargas para la mayoría cuando descubren que el Potosí que ellos tenían allí no se encuentra ahora aquí.
Él cuando llegó ya tenía el trabajo asegurado junto a dos de sus hermanos que ya estaban trabajando aquí. Por desgracia, no voy a decir por culpa mía, no entró en la regularización masiva de extranjeros que hizo el partido socialista, creo que fue en el 2005, en cambio sus hermanos sí consiguieron regularizar su situación porque les recomendé que se empadronaran en la ciudad donde vivían, en cambio no se me ocurrió decírselo al bueno de Ramber y aún hoy es un “ilegal” sin papeles. ¡Cuántas veces he lamentado ese olvido!
Ramber es pequeño pero fuerte, sus espaldas son desmesuradamente anchas, quizá para poder cargar con tanta desgracia y desdicha, miseria e injusticia. Sus brazos son robustos y sus piernas potentes. Su cabeza está achatada por los polos, y a una legua se nota que es indio, descendiente de los Incas. Sus ojos almendrados son oscuros y apagados; sus cabellos son lacios, negros y brillantes como la obsidiana y en tan gran número que crees que será imposible meter allí la púas de un peine; y su boca es la más rara que jamás haya visto, sus labios son grandes y carnosos, y cuando sonríe, dejan ver unos dientes blancos, pero los dientes superiores están desgastados de derecha a izquierda y de más a menos, como si comiera como un camello que moviera siempre la mandíbula inferior en la misma dirección desgastando siempre los mismos dientes, porque si no, no me imagino cómo ha conseguido tener esos dientes que parecen un xilófono.
Ramber es buena gente, tiene tres hijos, a uno aún no lo conoce porque cuando vino, su mujer estaba embarazada, y de eso hace ya cuatro o cinco años. Recuerdo cuando le llegó la primera fotografía, cuando me vio se vino corriendo a enseñármela: “mira este es mi Elvis, se parece mucho a su madre” El tío era el más feliz del mundo enseñándome aquella fotografía de mala calidad. Ramber es incapaz de hacer daño a nadie, es muy tímido y eso le hace muy vulnerable a abusos, y más en un país extranjero. Por eso yo siempre le he protegido lo que he podido y le he asesorado lo mejor posible. Antes siempre estábamos haciendo planes para que se viniera a trabajar conmigo, pero las circunstancias no fueron favorables, y cuando fantaseábamos Dios estaba de culo y no nos oía porque nada de aquello consiguió fraguar. Dos veces me llamó pidiéndome trabajo y dos veces le tuve que decir, con todo el dolor de mi corazón, que era imposible pues no dependía de mí, y dos noches más sin poder dormir. La última vez que hablé con él, le llamé para darle un pequeño trabajo y cuánta fue mi alegría cuando me dijo que estaba trabajando en una empresa de mantenimiento de jardines, que le trataban bien y que estaba contento. Yo también.
Ramber es mi amigo, y él sabe que yo soy su amigo. Sin estridencias, sin alharacas, sin bombo ni platillo. Nos hemos relacionado relativamente poco, y hará más de un año que no nos vemos, pero somos amigos, porque sí, porque nos queremos y porque nos da la real gana.

18/09/07

EL TIO JUANITO

Esta mañana he conocido a un tipo con una historia, digamos, singular. El hombre, sin más se ha acercado a mi compañero y ha empezado a hablar con él y sin ningún porqué le ha empezado a contar su vida, yo al oír las cosas que decía no he podido resistirme y me he metido en la conversación haciendo preguntas.
El hombre tiene setenta años, no muy bien llevados por cierto, aparenta unos cuantos más, es pequeño y se nota que su rostro no fue muy agraciado en su juventud, es bajito y algo calvo; sus ojos son pequeños, diminutos vistos desde detrás de las gafas y que muestran indiferencia.
El sujeto en cuestión es viudo desde hace siete meses, y desde hace cinco y medio vive con una mujer boliviana separada, 18 años más joven que él. Cobra una pensión de 1200 € y se va a vivir a Bolivia donde espera casarse con su novia. ¿Qué dicen sus hijos?, le pregunto. Su hijo dice que no se lo cree, y su hija se pasa el día llorando, no me extraña. ¿No le parece un poco pronto para juntarse con otra mujer? digo; a mí qué, si a mi mujer la conocí después de dejar a otra novia que tenía en su casa. Nunca he conocido a una persona que desprecie más al género humano, en un momento de la conversación dijo que si él se encontrara a una persona echada en la cuneta de una carretera, pasaría de largo como si fuera un perro; y cuando le dije que si se va no podrá llevar flores a la tumba de su mujer, dijo que lo que se tengan que gastar en flores, que se lo gasten en chuletas de cordero.
Vive en un pueblo pequeño, y claro, en estos lugares ya se sabe, el escándalo es monumental. Una viuda le dijo que es un sinvergüenza, y otra que cómo es que se va con una extranjera, si se lo hubiese dicho a ella, se podrían haber juntado los dos, vivir para ver.
También le dije si no había pensado que quizá la boliviana se quería casar con él por el dinero; pues claro que lo sabe, además si no se casara con ella, lo haría con cualquiera con tal de que no se perdiera la pensión. Espero que este ejemplo no cunda mucho, porque sino nos hunde el sistema de pensiones ya precario de por sí.
Cuando se fue se me quedó un regusto amargo, me supo mal por sus hijos, sobre todo por la pobre hija, con el cuerpo aún caliente de su madre. Y yo qué quieres que haga, dice con voz adusta, áspera y autoritaria, como si fuera dios y no le hubiese pasado por los huevos evitarlo. Un dios fantasma, estúpido e imbécil.

15/04/07

ÁNIMO MARC

Marc es mi primo. Es un tío de putamadre. Es inteligente y valiente. Tiene tres carreras, bueno dos, porque de la otra le faltan dos o tres asignaturas que yo no sé por qué cojones no la terminó. Ha aprobado dos oposiciones y trabaja de profesor en un instituto. No le tiene miedo a nadie; durante su vida se ha tenido que enfrentar con más de un imbécil que subestimaba a su adversario y que ha tenido que salir con el rabo entre las piernas. Pero Marc físicamente es débil. Nació con problemas en el corazón y a lo largo de su infancia sufrió dos o tres operaciones a corazón abierto. Ayer me dijeron que de nuevo se siente mal y que lo van a tener que operar otra vez. Desde que se casó viene poco por aquí y hace ya algún tiempo que no lo veo. El día que le vea le daré un fuerte abrazo y le desearé toda la suerte del mundo, porque se la merece. Ánimo primo.