Hay personas que son capaces de hacer cualquier cosa por pasar a la historia, como aquél, de cuyo nombre no quiero acordarme, que quemó con este fin la biblioteca de Alejandría. En cambio hay otras que por no hacer nada, o simplemente por hacer lo que todo el mundo hace, hala, la historia los eleva por encima de la mayoría. Este es el caso de Onán, un tipo que sólo aparece nombrado tres veces en seis versículos de la Biblia y que gracias a sus acciones ha reunido bajo un mismo nombre a todos los pajilleros, que somos legión: ONANISMO. El Diccionario de la Real Academia define el onanismo como: (de Onán personaje bíblico), m. masturbación. O sea, que el tipo este, sólo por hacerse pajas se ha hecho más famoso que el Paquirrín. Si por lo menos hubiera sido el primero, el inventor de la manola, pues estaría de acuerdo en que deberían hacerle un monumento en todas las plazas y dedicarle una calle en todos los pueblos, porque las satisfacciones que nos da el onanismo son difíciles de superar en cantidad y calidad, sobre todo en calidad, pues sólo es cuestión de ponerse, y con esto del internet, el ponerse es de lo más fácil, basta con acudir a las páginas de Antonio F. Marín, a la de Enrique o a la de Juan, que hay que ver lo onanista que se está poniendo a estas edades, don Juan. Pues como decía, ni eso, Onán no fue el descubridor del autoplacer, para eso seguramente nos tendremos que remontar a los australopitecos, que a los chimpancés también les gusta la onanística. El pobre Onán era el segundo de tres hermanos e hijo de Judá. El tal Judá le buscó una mujer a su hermano mayor que se casó y murió sin dejar descendencia; entonces Judá le dijo a Onán que se casara con su cuñada y le diera descendencia a su hermano, pero como Onán no quería, porque la descendencia no hubiera sido suya sino de su hermano, entonces el muy cochino “si bien tuvo relaciones con su cuñada, derramaba a tierra evitando dar descendencia a su hermano. Parecióle mal a Yahvé y le hizo morir a él también “ (sic). Pobre Onán, a Dios no le pareció bien que se hiciera pajillas, y hala, al camposanto. Así es que ya lo sabéis, cuidadín con lo que hacéis, que el Ojo que Todo lo Ve está ojo avizor y al que pille en pecado, zas, le manda un rayo percutor ejecutor y con la mano en la masa, al hoyo.
Pero aquí no acaba la historia. Judá quería que su hijo menor le diera descendencia a su nuera, pero era muy pequeño, entonces mientras pasaba el tiempo, la pobre Tamar, que así se llamaba la susodicha, engañó a su suegro haciéndose pasar por una prostituta. El pobre Judá, que era viudo y que ya estaba hasta los cojones de tanto menearse el onán, se dejó engañar y le echó un polvo con tantas ganas que la dejó embarazada de gemelos (futuros onanistas). Durante el parto resulta que un gemelo onanista sacó una mano (sería para ver si hacía frío) y entonces la partera le dijo, “este ha salido primero” y le ató una cinta en la mano, pero como el pequeño no-nato (aún) notó que hacía frío, metió la mano para dentro y allí se quedó, lo que aprovechó el otro onanista para salir primero. Y ahora digo yo, que esto no lo aclara la Biblia, ¿quién de los dos será onanista primero?
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17/10/07
16/04/07
GÉNESIS: ABRAHAM Y LOT
Dios eligió a Abraham para que fundara una gran nación. Como era su ojito derecho lo hizo bien rico, pero le faltaba una cosa, su esposa no podía tener hijos, pero él sí que los tenía con sus criadas, con el consentimiento de su esposa claro está, con lo que Abraham debería de estar encantado. Después Dios estableció su alianza con Abraham ordenando que todos los varones de su estirpe fuesen circuncidados; por eso los judíos se circuncidan (y es que Dios ya tenía mucha visión de futuro, pues hoy se está recomendando a la población de riesgo de contraer el SIDA que se circuncide, pues disminuye el riesgo de contraer la enfermedad en un 60%). Después Dios le prometió que tendría descendencia de su mujer estéril y ya anciana, 90 años, (y hoy nos asombramos de que una mujer de 63 años, y por inseminación artificial sea madre, menudencias). Al hijo que tuvo lo llamó Isaac. Dios se lo pidió a Abraham en sacrificio, y éste sin dudar un minuto lo iba a asesinar cuando un ángel del señor le sujetó la mano que empuñaba el cuchillo para matar al chiquillo. Una prueba de fe que le valió el título de Padre del pueblo judío. Este hecho confirmó a Abraham el honor de ser el primer fundamentalista religioso de la historia, un tío que por amor a Dios era capaz de asesinar a su propio hijo
Abraham tenía un sobrino que se llamaba Lot. Estaba casado y tenía dos hijas. Vivían en Sodoma y tuvieron que salir por piernas porque si no los ángeles los hubieran asado en compañía de todos los sodomitas (los primeros gays de los cuales se tiene conocimiento, pero por desgracia para ellos, Dios no los tenía en consideración, igual que hace la Iglesia hoy para no ser menos) en la destrucción de Sodoma y Gomorra. La mujer de Lot se convirtió en una estatua de sal por desobedecer a Dios (afortunadamente hoy esto no pasa, y la sal está casi toda en la mar, porque si no, seguro que todos en casa tendríamos más de una estatua de sal, mira por lo menos no tendríamos que ir a pedírsela a la vecina. De aquí se deduce que la sal que hay en el mar proviene de infinidad de mujeres que Dios convirtió en sal por desobedecerle y que la lluvia disolvió y arrastró hasta el mar). Lot y sus hijas se fueron a vivir a una cueva. Como ellas veían que se iban a quedar para vestir santos, una noche emborracharon a su padre y se lo cepilló la mayor. A la noche siguiente lo volvieron a emborrachar y se lo cepilló la hija pequeña. Lo que yo no entiendo es que con la cogorza que debería tener el pobre Lot, que sería de aúpa para no conocer ni a sus hijas, y con lo mayor que debería de ser, le funcionara el aparato, o es que sus hijas eran unas auténticas expertas. Total que las hijas quedan embarazadas y su descendencia crea dos grandes pueblos: los Moabitas y los Ammonitas que son esos caracoles fósiles tan grandes que vemos en los museos paleontológicos que se convirtieron en piedra por ser su madre tan mala.
Abraham tenía un sobrino que se llamaba Lot. Estaba casado y tenía dos hijas. Vivían en Sodoma y tuvieron que salir por piernas porque si no los ángeles los hubieran asado en compañía de todos los sodomitas (los primeros gays de los cuales se tiene conocimiento, pero por desgracia para ellos, Dios no los tenía en consideración, igual que hace la Iglesia hoy para no ser menos) en la destrucción de Sodoma y Gomorra. La mujer de Lot se convirtió en una estatua de sal por desobedecer a Dios (afortunadamente hoy esto no pasa, y la sal está casi toda en la mar, porque si no, seguro que todos en casa tendríamos más de una estatua de sal, mira por lo menos no tendríamos que ir a pedírsela a la vecina. De aquí se deduce que la sal que hay en el mar proviene de infinidad de mujeres que Dios convirtió en sal por desobedecerle y que la lluvia disolvió y arrastró hasta el mar). Lot y sus hijas se fueron a vivir a una cueva. Como ellas veían que se iban a quedar para vestir santos, una noche emborracharon a su padre y se lo cepilló la mayor. A la noche siguiente lo volvieron a emborrachar y se lo cepilló la hija pequeña. Lo que yo no entiendo es que con la cogorza que debería tener el pobre Lot, que sería de aúpa para no conocer ni a sus hijas, y con lo mayor que debería de ser, le funcionara el aparato, o es que sus hijas eran unas auténticas expertas. Total que las hijas quedan embarazadas y su descendencia crea dos grandes pueblos: los Moabitas y los Ammonitas que son esos caracoles fósiles tan grandes que vemos en los museos paleontológicos que se convirtieron en piedra por ser su madre tan mala.
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OTRA LECTURA DE LA BIBLIA
GÉNESIS: LA CREACIÓN
Todos conocemos como fue el origen del universo según la Biblia: Dios empieza a crear cosas y por lo visto todo lo que crea le parece bien, para algo es Dios, él nunca se equivoca, hasta que al final crea al hombre a su imagen y semejanza. Todo esto lo hizo Dios en seis días, después, como estaba tan cansado se tiró todo un día para descansar. Pero en realidad esto sólo fue una excusa. Dios no estableció este séptimo día para descansar, sino que lo que en realidad hizo fue santificarlo para que el hombre lo dedicara a adorar a su Creador. Dios no hizo la tierra y todo lo que en ella hay por amor al arte y para matar el aburrimiento y la soledad, sino que la hizo para poner en ella al hombre para que le adorara, le brindara sacrificios, le rezara, le dedicara cosas… en fin, para que le hiciera la pelota a base de bien y así tener él con qué justificar su propia existencia.
El siguiente capítulo entra en contradicción con el primero, porque se vuelve atrás en el tiempo, es decir, Dios crea al hombre del barro pero en el mundo no hay nada, y para que el hombre no esté solo, Dios le hace el Paraíso con plantas y animales ¿Pero esto no lo había creado en los primeros cinco días? La cuestión es que como ve al hombre desanimado, de su costilla le hace una compañera. A partir de aquí se narran cosas incomprensibles. Sabemos que Adán y Eva tuvieron dos hijos (en teoría los primeros), Caín y Abel. En este momento en toda la faz de la tierra sólo hay cuatro personas. Caín mata a Abel, lo que reduce el número a tres, pero Dios castiga a Caín a vagar por la tierra y ¡hay de aquel que lo mate! Pero si sólo pueden ser sus padres. Pues no, se ve que Dios se ha sacado de la manga, o del barro, a otros seres humanos. Después Caín conoce a una mujer, sino es su madre, será una hermana, a no ser que sea una de esas que Dios se ha sacado de la manga a espaldas de Adán y Eva. Y entonces construye una ciudad entera. Pero ¿para quién, si sólo son cuatro gatos? Y así sin saber cómo ni cuando, van apareciendo gentes que van poblando el mundo, bueno el mundo no, sólo la región que hoy conocemos como Asia Menor u Oriente Próximo. Supongo que a partir de ahí se extenderían por todo el mundo. Lo que no comprendo es cómo a medida que se iban expandiendo se iban olvidando de quién fue su creador y se dedicaron a inventarse otros dioses que explicaran su existencia y esto Dios lo permitiera, con lo vanidoso que era en aquellos tiempos.
Lo gracioso de todo esto es que hoy día, haya gente que crea a pies juntillas que el origen de Todo sea tal como lo dice la Biblia. No ven que esto no es más que un intento de explicar, desde un desconocimiento absoluto de los estudios científicos, cómo y por qué estamos aquí. Las teorías creacionistas que se están implantando en Estados Unidos, se oponen frontalmente a las teorías evolucionistas con una base científica. Pero si ni siquiera los curas se creen que venimos de Adán y Eva, ahora van estos fundamentalistas y nos dicen que sí, que nuestros primeros padres fueron Adán y Eva. Pues yo prefiero a Lucy, por lo menos puedo ir a verla a un museo.
El siguiente capítulo entra en contradicción con el primero, porque se vuelve atrás en el tiempo, es decir, Dios crea al hombre del barro pero en el mundo no hay nada, y para que el hombre no esté solo, Dios le hace el Paraíso con plantas y animales ¿Pero esto no lo había creado en los primeros cinco días? La cuestión es que como ve al hombre desanimado, de su costilla le hace una compañera. A partir de aquí se narran cosas incomprensibles. Sabemos que Adán y Eva tuvieron dos hijos (en teoría los primeros), Caín y Abel. En este momento en toda la faz de la tierra sólo hay cuatro personas. Caín mata a Abel, lo que reduce el número a tres, pero Dios castiga a Caín a vagar por la tierra y ¡hay de aquel que lo mate! Pero si sólo pueden ser sus padres. Pues no, se ve que Dios se ha sacado de la manga, o del barro, a otros seres humanos. Después Caín conoce a una mujer, sino es su madre, será una hermana, a no ser que sea una de esas que Dios se ha sacado de la manga a espaldas de Adán y Eva. Y entonces construye una ciudad entera. Pero ¿para quién, si sólo son cuatro gatos? Y así sin saber cómo ni cuando, van apareciendo gentes que van poblando el mundo, bueno el mundo no, sólo la región que hoy conocemos como Asia Menor u Oriente Próximo. Supongo que a partir de ahí se extenderían por todo el mundo. Lo que no comprendo es cómo a medida que se iban expandiendo se iban olvidando de quién fue su creador y se dedicaron a inventarse otros dioses que explicaran su existencia y esto Dios lo permitiera, con lo vanidoso que era en aquellos tiempos.
Lo gracioso de todo esto es que hoy día, haya gente que crea a pies juntillas que el origen de Todo sea tal como lo dice la Biblia. No ven que esto no es más que un intento de explicar, desde un desconocimiento absoluto de los estudios científicos, cómo y por qué estamos aquí. Las teorías creacionistas que se están implantando en Estados Unidos, se oponen frontalmente a las teorías evolucionistas con una base científica. Pero si ni siquiera los curas se creen que venimos de Adán y Eva, ahora van estos fundamentalistas y nos dicen que sí, que nuestros primeros padres fueron Adán y Eva. Pues yo prefiero a Lucy, por lo menos puedo ir a verla a un museo.
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OTRA LECTURA DE LA BIBLIA
LEER LA BIBLIA
Estos días me ha dado por leer la Biblia. Ya hacía tiempo que quería leerla pero la veía tan gorda que me daba miedo. Ahora por fin me he decidido y voy a ver si poco a poco me la leo toda, o por lo menos el Antiguo Testamento.
Tengo que confesar que estoy lleno de prejuicios, en primer lugar porque no soy creyente, por lo que mi lectura va a ser muy superficial en el sentido de que no voy a saber cómo profundizar en los fundamentos de la fe que supongo se reflejarán en los textos bíblicos, aunque por otro lado esa simplicidad que proporciona el descreimiento puede que haga la lectura más objetiva, no lo sé. Supongo que con el trascurso de la lectura se irán despejando muchas dudas.
Me considero buen conocedor de la vida y del sentimiento católico (de hecho estuve tres años en un seminario menor) aspecto que tengo a mi favor para comprender de dónde y por qué surge la fe en Dios. Pues este es mi objetivo: averiguar qué tiene este libro para que nuestra civilización sea como es y no de otra manera, ya que es indiscutible que la influencia de la religión cristiana en la idiosincrasia de la civilización occidental es incuestionable; lo que no es imprescindible para hacer una mención en la Constitución Europea (si es que algún día se aprueba), porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa; y afortunadamente la mayoría de los estados europeos son laicos.
Espero que mis comentarios no ofendan a nadie, cosa que se me antoja del todo imposible, pues hay pasajes del libro que no podré evitar comentar de una manera, digamos, política o religiosamente incorrecta. En fin, es mi manera de ser, qué se le va a hacer. En el fondo no es culpa mía, sino de quien todo lo dispone, digo yo.
En fin que me sumerjo en la lectura del Génesis y la creación del mundo. Ya veremos que sale de todo esto.
Tengo que confesar que estoy lleno de prejuicios, en primer lugar porque no soy creyente, por lo que mi lectura va a ser muy superficial en el sentido de que no voy a saber cómo profundizar en los fundamentos de la fe que supongo se reflejarán en los textos bíblicos, aunque por otro lado esa simplicidad que proporciona el descreimiento puede que haga la lectura más objetiva, no lo sé. Supongo que con el trascurso de la lectura se irán despejando muchas dudas.
Me considero buen conocedor de la vida y del sentimiento católico (de hecho estuve tres años en un seminario menor) aspecto que tengo a mi favor para comprender de dónde y por qué surge la fe en Dios. Pues este es mi objetivo: averiguar qué tiene este libro para que nuestra civilización sea como es y no de otra manera, ya que es indiscutible que la influencia de la religión cristiana en la idiosincrasia de la civilización occidental es incuestionable; lo que no es imprescindible para hacer una mención en la Constitución Europea (si es que algún día se aprueba), porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa; y afortunadamente la mayoría de los estados europeos son laicos.
Espero que mis comentarios no ofendan a nadie, cosa que se me antoja del todo imposible, pues hay pasajes del libro que no podré evitar comentar de una manera, digamos, política o religiosamente incorrecta. En fin, es mi manera de ser, qué se le va a hacer. En el fondo no es culpa mía, sino de quien todo lo dispone, digo yo.
En fin que me sumerjo en la lectura del Génesis y la creación del mundo. Ya veremos que sale de todo esto.
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