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20/11/07

A BUENAS HORAS, MANGAS VERDES


La iglesia católica española pide perdón por lo ocurrido durante la guerra civil española. Qué cosas. La iglesia que tiene la exclusiva del perdón divino en la tierra, pide perdón, pero a quién, ¿a sus fieles o a sus infieles? Y esto a sólo quince o veinte días de la canonización masiva de mártires del lado de la iglesia, mira tú por donde, asesinados durante la guerra civil. ¡Qué ocasión tan excepcional perdida para reconciliar un poco más a las gentes que se enfrentaron en aquella época! Y ahora piden perdón. ¿No hubiese sido una medida de perdón más justa canonizar tanto a azules como a rojos? ¿o es que los rojos eran todos malos y los azules todos buenos?
No soy partidario de los perdones a equis años vista, sobre todo a más de 60 años ha de aquello. ¿Qué sentido tiene pedir perdón por parte de España a Iberoamérica por el expolio de sus riquezas en los siglos XVI y XVII? ¿Qué debe el rey de España actual cuando en Xàtiva se le demanda que pida perdón porque su antepasado Felipe V quemó la ciudad en el siglo XVIII? ¿o, por qué le debe pedir perdón alguien a otro porque su abuelo le hizo no sé qué al abuelo del otro? ¿De qué serviría que la Iglesia pidiera perdón dentro de cincuenta años por prohibir en estos momentos a sus fieles el uso del preservativo para combatir el SIDA?
Las medidas se deben tomar en el momento oportuno, y apechugar con las consecuencias aquellos que las han provocado y no cargarles el mochuelo a las generaciones venideras.
Todo esto viene a cuento porque, por lo que se ve, la iglesia está en contra de la Ley sobre la Memoria Histórica del gobierno de Zapatero. No conozco los pormenores de esta ley ni tengo opinión sobre ella, pero si la iglesia está en contra, yo estoy a favor.

Me gustaría aprovechar esta entrada para darle las gracias a Miri de los Bosques por haberme entregado un premio: Quercus. Quedo muy agradecido por tan inmerecido reconocimiento, y aunque hay que seguir una cadena, no lo voy a hacer por las razones que le explico en su magnífico blog. Desde aquí invito a mis lectores a que se pasen por su casa porque no les va a defraudar.

16/04/07

¡QUÉ IGLESIA TENEMOS!

Joder, qué Iglesia tenemos en España. Tenían que hacer un partido político, por ejemplo el PICE: Partido de la Iglesia Católica Española, lo que nos íbamos a divertir, mi voto lo tenían asegurado ¿Se imaginan a Monseñor Rouco Varela vestido de púrpura arengando a los españoles desde el púlpito del Congreso de los Diputados: Españoles, convertíos y creed en el Evangelio? ¡Qué bien nos lo íbamos a pasar, sería la hostia!
Ahora resulta que la Iglesia tiene potestad para despedir a los profesores de religión católica si considera que su comportamiento no comulga con los preceptos de la fe cristiana, profesores que por otra parte paga el gobierno español. Y esto lo corrobora ni más ni menos que el Tribunal Constitucional alegando que esta potestad está recogida en el Concordato con la Santa Sede de 1978 (creo), Concordato que se firmó para una duración de 3 años, ¡y ya estamos en el 2007! Ver para creer, hombres de poca fe. O sea que el Concordato está por encima de la Constitución Española. ¡Viva el Nacionalcatolicismo! Esto es poder y lo demás son tonterías.
Todo esto viene a que la Iglesia despidió a una profesora de religión por estar divorciada y convivir con otro hombre sin estar casada. O sea, que como decía antes, el comportamiento de los profesores debe ser coherente con lo que enseñan. En resumidas cuentas, predicar con el ejemplo. Porque esto es lo que hace nuestra amada Iglesia Católica, Apostólica y Romana ¿o no? Predicar con el ejemplo. ¿Cómo? Predicar sí que predica todos los días en las misas, pero, ¿con el ejemplo? Para ser cura o monja se exigen tres votos, a saber: obediencia, pobreza y castidad.
La obediencia la respetan todos, porque sino se van a la puta calle. La pobreza en cambio es otro cantar. Sólo hay que ver, por ejemplo, como viste un obispo. La sotana de seda, una cruz de oro al cuello que le llega hasta su oronda panza alimentada con exquisitos manjares, y un anillo que vale un huevo con un rubí tallado para que los fieles lo besen en señal de sumisión (todo un ejemplo de pobreza, ¿a que sí?) Y para finalizar, la castidad, asunto espinoso. Los curas y monjas no pueden jugar con sus cosas para mear, pero muchos juegan con las cositas de los niños, y qué hacen con ellos sus superiores: los despiden. Pues no, simplemente los cambian de centro y de ciudad, y se les dice que eso no está bien, pero a muchos les da igual, y siguen jugando con las cosas de mear de los niños; sin hablar de la cantidad de curas homosexuales que hay, que los hay, y muchos, yo conozco a unos cuantos (como dije en otro artículo por aquí, estuve tres años en un seminario, y de esto sé mucho)
O sea que la pobre mujer se ha ido a la puta calle sin comerlo ni beberlo. Pero, si por lo menos una cuarta parte de sus alumnos serán de padres separados, ¿para qué hacerles ver que eso está mal, con lo mal que lo estarán pasando las criaturas? Además, si más de la mitad de esos alumnos cuando sean mayores y se casen, al cabo de un tiempo se van a divorciar. Que dejen a la gente vivir en paz y que quiten primero la paja de su ojo antes de ver la viga en el ojo ajeno. Amén.

PREDICAR CON EL EJEMPLO

¿Hay que predicar con el ejemplo, o haz lo que yo digo pero no lo que yo hago?
Esta reflexión me viene a la cabeza después de observar el comportamiento de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Se ha muerto Pinochet y allí está el obispo de turno para darle el pasaporte hacia el cielo. ¿Realmente cree la Iglesia que un tipo como éste es digno de ir al cielo? Lo mismo ocurrió cuando el ejército se levantó contra la República democrática en la España de 1936. Allí estaba la Iglesia para bendecir el levantamiento y proclamar la Cruzada contra el comunismo. La Iglesia se puso al lado de los golpistas y una vez finalizada la guerra fue uno de los pilares de la dictadura (por lo visto los represaliados no eran hijos de Dios).
A la Iglesia siempre le ha gustado el poder, es más, es una forma de poder en sí misma. Durante la Edad Media su influencia sobre reyes fue tal que mandaban ellos más que los propios reyes. No hay que olvidar la Inquisición. ¡Cuánta gente murió de forma estúpida en manos de los tribunales eclesiásticos! Incluso el Papa era más poderoso que muchos reyes, hasta el punto de que tenía un ejército propio que hacía guerras en nombre del Papa.
Con la democracia el poder de la Iglesia se ha ido debilitando. Van perdiendo clientes, quiero decir fieles, que se apuntan al nuevo culto, el dinero, incompatible con la fe en Dios, o quizá no, por eso los obispos viven tan bien, casi todos están bien gordos, bien vestidos, y bien enjoyados. ¿No dijo Jesucristo que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos? Y mira tú por donde casi todos los más ricos de este país son católicos, fíjate en el Opus Dei. ¿Pero la Iglesia no debe predicar con el ejemplo?¿ no debería ser pobre? Por lo menos debería aparentarlo.