
La iglesia católica española pide perdón por lo ocurrido durante la guerra civil española. Qué cosas. La iglesia que tiene la exclusiva del perdón divino en la tierra, pide perdón, pero a quién, ¿a sus fieles o a sus infieles? Y esto a sólo quince o veinte días de la canonización masiva de mártires del lado de la iglesia, mira tú por donde, asesinados durante la guerra civil. ¡Qué ocasión tan excepcional perdida para reconciliar un poco más a las gentes que se enfrentaron en aquella época! Y ahora piden perdón. ¿No hubiese sido una medida de perdón más justa canonizar tanto a azules como a rojos? ¿o es que los rojos eran todos malos y los azules todos buenos?
No soy partidario de los perdones a equis años vista, sobre todo a más de 60 años ha de aquello. ¿Qué sentido tiene pedir perdón por parte de España a Iberoamérica por el expolio de sus riquezas en los siglos XVI y XVII? ¿Qué debe el rey de España actual cuando en Xàtiva se le demanda que pida perdón porque su antepasado Felipe V quemó la ciudad en el siglo XVIII? ¿o, por qué le debe pedir perdón alguien a otro porque su abuelo le hizo no sé qué al abuelo del otro? ¿De qué serviría que la Iglesia pidiera perdón dentro de cincuenta años por prohibir en estos momentos a sus fieles el uso del preservativo para combatir el SIDA?
Las medidas se deben tomar en el momento oportuno, y apechugar con las consecuencias aquellos que las han provocado y no cargarles el mochuelo a las generaciones venideras.
Todo esto viene a cuento porque, por lo que se ve, la iglesia está en contra de la Ley sobre la Memoria Histórica del gobierno de Zapatero. No conozco los pormenores de esta ley ni tengo opinión sobre ella, pero si la iglesia está en contra, yo estoy a favor.
Me gustaría aprovechar esta entrada para darle las gracias a Miri de los Bosques por haberme entregado un premio: Quercus. Quedo muy agradecido por tan inmerecido reconocimiento, y aunque hay que seguir una cadena, no lo voy a hacer por las razones que le explico en su magnífico blog. Desde aquí invito a mis lectores a que se pasen por su casa porque no les va a defraudar.
