13/2/11

CENIZAS

El último deseo que Eustaquio Lopo le pidió a su mujer Amalia antes de morir, fue que incinerara su cadáver. Y así lo hizo, aunque no fue fácil, puesto que el único dinero que pudo encontrar en casa fueron 30 euros, y con eso sólo había para las cerillas. Así que no tuvo más remedio que, con prisas, malvender el coche y pedir un préstamo personal para pagar los gastos del funeral y la incineración.
De regreso a casa, como no tenía coche, la acompañó su hermana. Ella viajaba sentada con la urna que contenía las cenizas de su marido difunto entre las piernas, sintiendo lo mismo que cuando lo tenía vivo en el mismo lugar: frío.
-¿Estás bien, quieres que me quede esta noche contigo?
-Estoy bien, gracias. No te preocupes.
Cuando Amalia entró en casa depositó la urna sobre el aparador, junto a la fotografía de la boda, y se sentó en el sofá. Sobre la mesita de cristal con un tapete a juego con las cortinas, había un paquete de tabaco empezado y que no pudo terminar su difunto marido porque la muerte se lo llevó de repente sin avisar ni dejarle tiempo de acabarlo. Amalia cogió un cigarrillo, lo encendió, después de once años sin dar una calada, y tosió al aspirar el humo y sentir cómo éste arañaba su garganta al circular hacia los pulmones. A la tercera calada se sintió mejor y se relajó mirando la urna con las cenizas del difunto Eustaquio. En ese momento se dio cuenta de que no había vertido ni una sola lágrima desde que su marido había fallecido. Por supuesto, lo encontró lógico. ¿Cómo iba a llorar si había agotado todas sus lágrimas cuando el ahora difunto Eustaquio, vivía? Se encendió otro cigarrillo y, sin dejar de mirar la urna, empezó a repasar la vida que había tenido con él: golpes, gritos, palizas, miedo, borracheras, putas, insultos, terror, escupitajos, humillaciones, hostias, violaciones, cicatrices, mentiras, once días sin salir de casa hasta que se deshinchara el ojo, diez días sin salir hasta que se curara el pie, tres días sin salir hasta que bajara la hinchazón de la mano, ocho días sin salir por no tener dinero para comprar comida, dos semanas en el hospital por haber abortado por culpa de una patada en la barriga con la consiguiente esterilidad, un mes con la pierna escayolada… Muchas cosas. Y ahora el mar. Llegados a este punto, el narrador de la historia primero pide perdón, y luego debe hacer una aclaración: la primera frase de la historia dice que “El último deseo que Eustaquio Lopo le pidió a su mujer Amalia antes de morir fue que incinerara su cadáver”, cuando debería de haber dicho: “El penúltimo deseo que…”, puesto que el último deseo que le pidió fue, que una vez incinerado, echara sus cenizas al mar, pero no que lo hiciera desde la playa, ya que el viento podría devolverlas a tierra, sino que alquilara un barco y lo hiciera bien adentro del mar, para que hasta la última mota de sus cenizas se disolviera en el agua salada. Hecha esta aclaración por parte del narrador, seguimos con la historia.
-¡Pero si vivo a trescientos kilómetros del mar!, no tengo coche ni dinero, ¿cómo voy a echar sus cenizas al mar? –se oyó decir a ella misma, en voz alta.
Le había cogido gusto al tabaco y se encendió un tercer cigarrillo, siempre mirando la urna con las cenizas de su difunto marido. Tanto tabaco le secó la boca, así que se levantó del sofá, se dirigió a la cocina y bebió un vaso de agua. Volviendo hacia el salón, al pasar por delante del cuarto de baño, se dio cuenta de que la ceniza del cigarrillo estaba a punto de desprenderse y caer al suelo, así que entró veloz, levantó la tapa del váter y tiró la ceniza dentro; en ese instante se le ocurrió una idea que resolvía automáticamente todos sus problemas. El narrador, en este punto, no quiere menospreciar la inteligencia del lector y se ha dado cuenta de que éste ya se habrá imaginado cómo acaba la historia, que se ha hecho predecible se dice, ¿no? Qué se le va a hacer, pero no por eso el lector debe dejar de continuar leyendo. Ni corta ni perezosa, el narrador también es consciente de que esta expresión tan ocurrente no debería de utilizarse nunca en una narración con pretensiones, pero como no es el caso, le pide al lector que apruebe su licencia y continuamos, Amalia se dirigió al aparador, cogió la urna con las cenizas de Eustaquio y se volvió al cuarto de baño. La tapa del váter ya estaba abierta, en el agua empezaba a disolverse la ceniza del cigarrillo. Abrió la urna y se quedó mirando con desgana las cenizas de Eustaquio durante unos instantes, dudando. Finalmente se decidió. ¿Quién iba a pegarle dos hostias por no ir al mar a echar las cenizas de su marido difunto? ¿Su difunto marido? Además, ¿no van al mar todos los desagües? Pues eso. Se agachó y vació con cuidado las cenizas de su difunto Eustaquio para que no cayera ni la más mínima mota de ceniza fuera de la taza. Vaciada la urna, pensando que la podría aprovechar para guardar ajos, puso el dedo en el botón de la cisterna, pero, antes de apretarlo, sintió un retortijón en el vientre que empezó a provocarle malestar. Como su difunto marido siempre le decía que debía ahorrar agua, apartó el dedo del botón de la cisterna, se bajó las bragas, se sentó en la taza y evacuó la última cena que tuvo con su difunto Eustaquio. Cuando terminó se limpió, y esta vez sí, apretó el botón.
-Que tengas buen viaje. Y que siempre te acompañe una parte de mí.

6/2/11

DEMOCRACIA EN LOS PAISES ARABES

Desde este humilde medio-blog quiero dar todo mi apoyo a los tunecinos, yemeníes y en especial a los egipcios, para que sigan manifestándose y exigiendo democracia y libertad. ¡Ya era hora! Desde los países occidentales la gente de a pie estamos expectantes ante las noticias que nos llegan de la región, y en la mayoría está el deseo de que esto salga adelante y salga bien. Otra cosa es lo que piensen nuestros dirigentes, atados de pies y manos por las multinacionales y los poderes fácticos que prefieren a un dictador al que poder sobornar y manejar a  su antojo que a un gobierno legítimo que mirará antes por su pueblo que por su bolsillo. Y si no, ahí tenemos a la Unión Europea cogiéndosela con papel de fumar para que no le rasque, y a Obama el Blandengue que ni la saca ni la pone.
Es que, ¿y si llegan a mandar los islamistas? Pues con su pan se lo coman. En una democracia cada pueblo elige a quien quiere que le gobierne. Si quieren que les gobiernen los islamistas, pues que les gobiernen. Si después no les gusta lo que hacen, al cabo de cuatro años tendrán la oportunidad de quitarlos y poner a otros. Este escenario, claro, sólo cabe en una democracia real. ¿Quiénes somos nosotros, los occidentales, para decir qué les conviene y qué no? Aquí en España, por ejemplo, hemos tenido a la cabeza del gobierno a gente como Aznar y Zapatero; a presidentes autonómicos como Camps, Montilla, Chávez, Esperanza Aguirre, Revilla, Fraga; y una larga de lista de ministros incompetentes. También tenemos a Fedeguico Jiménez Losantos, a Pedro J. Ramírez, a Francisco Maruenda, a Horcajo, a Carlos Dávila, a Mª Antonia Iglesias. Y a Rouco, Camino y compañía, y no pasa nada. Y vamos echando adelante, más mal que bien, y no les pedimos a los árabes que nos digan qué tenemos que hacer, para eso ya tenemos a los alemanes. Y no pasa nada. Dejémosles a ellos que se apañen solos si pueden, y si no, ayudémosles de verdad a ser una democracia real.
De paso, también animo a los marroquíes, libios, argelinos, saudíes y en general a todos los de los países árabes, a levantarse contra sus gobiernos corruptos, autoritarios y medievales para que consigan con la democracia, vivir un poco mejor.

23/1/11

¿AHORRAR PETRÓLEO?

Todos somos conscientes de que la contaminación del aire por dióxido de carbono (CO2) es malo para la salud. Aquí en los pueblos, afortunadamente, ese problema es casi inexistente, pero en las grandes ciudades… Además, el CO2 es un gas de efecto invernadero (menos potente que el vapor de agua, por ejemplo) al que se le vincula con el cambio climático que según muchos expertos está experimentando la Tierra. Yo soy muy escéptico con este planteamiento, pues desde que la Tierra es Tierra, el clima no ha parado de cambiar. Pero no es del cambio climático de lo que quiero hablar, sino de la contaminación por CO2.
El Carbono es un elemento que se encuentra en abundancia en la naturaleza y que es indispensable para la vida. Como el agua, tiene un cicloque lleva el CO2 de la atmósfera a formar parte de los seres vivos para luego volver a la atmósfera, o disolverse en los océanos, o acabar enterrado para, dentro de muchos millones de años, regresar de nuevo a la atmósfera a través del cráter de un volcán. Pero nosotros, los humanos, hemos acortado esos tiempos geológicos, y sacamos el CO2 del subsuelo mucho antes en forma de petróleo y carbón, y lo liberamos a través de los tubos de escape de nuestros coches o de las chimeneas de las fábricas.
Desde hace algún tiempo, conscientes de que la contaminación es mala, se hacen campañas de ahorro de combustible, se construyen vehículos que emiten menos CO2, nos dicen que el AVE a Valencia, por ejemplo, evitará la emisión de 30.000 toneladas de CO2, que las plantas de energías renovables ahorran el consumo de millones de toneladas de petróleo, etc. etc. Pero todo eso es mentira. Mientras la economía que nos gobierna sea la que es y el petróleo valga dinero, y lo valdrá porque la economía que tenemos es la que es y va a ser muy difícil de cambiar, pues el dinero es el que manda y el petróleo es dinero, todo va a seguir igual, o va a ir a peor. Por tanto, ese ahorro que se nos anuncia no es más que un alargamiento del plazo de finalización de ese recurso, nada más. Yo considero que lo que hay que hacer es quemar petróleo aprisa, acabarlo cuanto antes, para así, de una vez por todas, empezar de verdad con un nuevo modelo económico basado en otro tipo de energías, que sean, como mínimo, más sanas para nosotros.
Y por el planeta no se preocupen, él sabrá autorregularse. Somos tan arrogantes que nos creemos capaces de acabar con la vida en la Tierra. ¡Qué más quisiéramos nosotros, ser como Dios!

20/11/10

RIDICULO

Que la libertad de expresión es un derecho y que cualquiera puede ejercerlo en cualquier parte (hablo de un país como el nuestro), afortunadamente ya no lo discute nadie. Pero cuando esa libertad de expresión se ejerce en un lugar y un contexto determinado, hay que ser muy cuidadoso con lo que se dice si no se quiere hacer el ridículo más espantoso y convertirse en el centro de las risas y burlas de todos los que allí se encuentran.
Esto lo digo porque el jueves fui a escuchar una charla que impartió el insigne Manuel Toharia sobre la materia del Universo. En su magnífica exposición habló de la evolución, tanto del Universo como de la vida en la Tierra, y como no, también trató el origen del Universo. Dijo que cuando se originó, hace unos 13.700 millones de años, en ese preciso instante comenzó el espacio y el tiempo, y que por lo tanto no se concibe hablar de antes de, simplemente porque el término antes hace referencia a un tiempo pasado, y como el tiempo se originó en ese instante, es imposible que antes de eso existiera nada. Después habló de las diferentes partículas, sólo cinco, de que está compuesta toda la materia del Universo, y de las distintas clases de fuerzas que existen, sólo cuatro. Con eso y las diferentes leyes que regulan sus interacciones funciona todo lo que existe.
Para explicar todo esto habló del método científico y dijo que, aunque hay muchas teorías por confirmar, la mayoría de las afirmaciones que hizo están demostradas científicamente, y por lo tanto son verdad.
Cuando terminó su exposición dio paso a la gente por si alguien quería hacer alguna pregunta. El primero en preguntar fue un hombre, de unos sesenta años, que empezó diciendo que a él no le había quedado claro que todo lo que se había dicho estuviera demostrado científicamente y que encontraba muchas incoherencias y muchas lagunas en lo que se había dicho. Don Manuel Toharia le dio la razón diciéndole que efectivamente había cosas que aún no estaban claras del todo, pero que las investigaciones que se estaban realizando iban por el camino de demostrar las teorías planteadas. Después este señor le dijo que, lo que más estaba en el aire, era el origen del Universo, ese Big Bang original que fue el comienzo de todo, y le planteó quién o qué había creado esa bola primigenia de energía anterior al Universo. Yo, que estaba en la segunda fila, mientras escuchaba la argumentación de este señor, miraba a don Manuel Toharia y observaba como, medio tapada por la mano, se curvaba una sonrisita sarcástica en su boca. Cuando terminó de hablar, sin alterarse, don Manuel le contestó que, si lo que estaba planteando era que quien había hecho aquella bola primigenia había sido Dios, que le demostrara quién había hecho a Dios. “¡A Dios no lo ha hecho nadie, Él se creó a sí mismo!” “En el Universo no se crea ni se destruye nada, todo se transforma”, le respondió con resignación don Manuel Toharia. Las risas, casi compasivas de la gente, fueron unánimes.

9/10/10

CUATRO AÑOS

De nuevo, un año más, se me ha pasado el aniversario de este blog o medio blog (fue el día 6), por las pocas entradas que escribo últimamente. Y es que ya saben: la novela ocupa todo mi tiempo.
Para celebrarlo les transcribo un “Santo Varón” del inolvidable Tip. Para mí, Tip ha sido el mejor humorista que he conocido. Su humor absurdo, sutil, inteligente y bien interpretado, subiendo y bajando el tono, gritando cuando correspondía y bajando la voz a continuación, conseguían arrancarme una carcajada a cada palabra que pronunciaba. Durante muchos años lo seguí en la radio, por entonces en Onda Cero, en el programa de Luís del Olmo, Protagonistas, concretamente en la sección que se titulaba: “El debate sobre el estado de la nación” que emitían, si no recuerdo mal, los jueves a las doce del medio día. Algunas de las actuaciones de Tip en ese programa las tengo grabadas en cassettes. En ese programa también participaban su amigo y compañero inseparable, Coll, el también fallecido recientemente Jordi Estadella, Chumi Chumez, Mingote, Alfonso Ussía, Antonio Ozores y no sé si alguno más. Pero la estrella siempre era él, con sus extravagancias delante del micrófono, sus alharacas, su simpatía y su capacidad de llegar al oyente.
En el año 2001, conservo el tíquet, en la librería Paris-Valencia compré un librito publicado por Espasa que recoge los Santos Varones y los Timos que Tip gritaba por la radio. Eran pequeñas muestras de su humor más genuino. Como les decía, les transcribo uno de sus Santos Varones:

Don Hollejos Plumcake Pilongas

Hasta que cumplió los tres añitos todo iba bien, pero cuando rompió a hablar, allí fue el disgusto de sus padres más allegados. Porque a los tres años el niño rompió a hablar, pero en extranjero. Lo primero que dijo fue: “juten faine maxprilen.” “¿Pero qué dice este niño?”, preguntaba el padre. “Tú sabrás -decía la madre-. ¡A saber con quién habrás estado anoche! ¡Con alguna pelandusca extrajerota!”
Y el niño se subía a la mesa y gritaba: “¡Bojta, uten, tante nuten!” “Eso es que quiere comer –decía la abuela, que era de armas tomar lo que queráis-. ¿Quieres papilla?” Y el niño: “¡Chófonas, chófonas pigdorán!” “¡Chófonas, el niño lo que quiere son chófonas!” “¿Y qué son chófonas?”, gemía el padre desesperado. Y la madre zarandeaba a su marido y le gritaba: “¡Una doble vida llevas tú! ¡Eso es! ¡Una doble vida!” “¿Yo una doble vida?” “Sí, tú, ¡que si no me hubiera casado contigo ahora no tendría un hijo que habla extranjero! Porque con los otros maridos que tuve, todos nuestros hijos hablaban con acento extremeño menos uno que tuve con Jordi Pujol, que tenía acento holandés. ¿Qué hacemos ahora, di?”
Y pasaban los años y aquella criatura cada día hablaba más y más, pero siempre en extranjero. Y en la escuela le preguntaba la maestra: “¿Cómo te llamas, nene?” “Plumcake Pilongas” “¡Ay! ¡Pero si este niño habla perfectamente el español!”, dijo la maestra. Llamó a los padres y díjoles: “Vean lo que su hijo, en un solo día, ha aprendido. Escuchen: ¿Nene, cómo te llamas?” “Plumcake Pilongas.” Todos aplaudieron con lágrimas en los ojos, claro. “Pues ahora verán –insistió la maestra-: ¿cuántos son dos y dos?” El niño miró a sus padres con una sonrisa beatífica, luego miró a la maestra, después a sus compañeros de clase. Y se iba poniendo rojo, luego violáceo, hasta llegar al cárdeno… Los ojos se le salieron de las órbitas, y exclamó: “¡Guasten, guasten, fugsen, kualen…!”, ¡y reventó!, el niño reventó, y dijo la maestra: “¡Ahora sí que la hemos jodido!”
Y allí terminó sus estudios y sus días aquel santo varón, don Hollejos Plumcake Pilongas.

2/9/10

DIARIO DE UNA NOVELA

Diario de una novela, éste es el nombre de mi nuevo blog. Se me ocurrió abrirlo pocas horas después de publicar mi penúltima entrada: Escribir. Lo que pretendo en esta nueva aventura es intentar reflejar todas las impresiones y sensaciones que he tenido y tengo escribiendo mi novela. Lo ideal hubiera sido empezar cuando comencé a escribir el libro, pero entonces no se me ocurrió hacer esto. De todas formas, éste también es un buen momento, cuando voy a empezar la tercera revisión, pues, tras haber entregado el manuscrito a unos amigos para que me transmitieran sus opiniones, y tras un largo periodo de reflexión, voy a modificar muchos aspectos de la novela, a eliminar unas cosas, bastantes, y a introducir otras, menos, que espero que le den más viveza y credibilidad a la obra.
Lo que pretendo con este blog es desgranar paso a paso la concepción, la gestación y el parto de la novela. Y, ojalá, el bautismo, aunque para eso hacen falta padrinos, y yo no los tengo. Intentaré hacer memoria y dejar constancia de todo lo que rodea a mi novela: la idea, las circunstancias, la estructura, los personajes, el lenguaje, los verbos, la trama, etc., con el objetivo de que el curioso lector de este blog sepa cómo he llegado a culminar un trabajo largo, arduo y complicado, pero satisfactorio, divertido y placentero.
La apertura de este nuevo blog no va a significar el abandono de los otros (con éste ya son cuatro), que no he abandonado nunca, aunque sí que he descuidado mucho (un año después he publicado un nuevo cuento en A tumba abierta). La culpa de todo la tiene la novela, ha coincidido su aparición con el declive de mis blogs. De todas formas, A sangre fría seguirá siendo mi buque insignia, independientemente de sus actualizaciones.
Y nada más, espero que les resulte interesante este nuevo blog. Pasen y vean.

20/8/10

MARICONES DE PLAYA


Esta tarde la he pasado en la playa de l’Albir, en l’Alfàs del Pi (Alicante), disfrutando de sus aguas limpias y cálidas y de su magnífico paisaje con el Peñó d’Ifach al fondo. Contrariamente a lo que yo pensaba, la fauna humana, mayormente foránea por esos lares, es idéntica a la nuestra, las únicas características morfológicas que nos diferencian son las archiconocidas por todos: más altos, más rubios y más blancos (jamás se hacen morenos, del blanco pasan al rojo ¡a lo bestia!). Y ahora también, como los nuestros: más musculosos, más depilados y más tatuados. ¡Un horror, vamos!
Mirando estos ejemplares pavoneándose y mostrando palmito por la orilla del mar, me he acordado de una canción de Siniestro Total que cantaban allá por los años ochenta, “Más vale ser punkie que maricón de playas”.

Y yo con mi chica puercoespín
viajo siempre en limousine
no me gusta el pipermint
ni el perfume patchoulí

¿Sabías que a Bryan Ferry le huele el aliento?

Más vale ser punkie que maricón de playas