23/5/12

Endeudamiento


Hace mucho tiempo, cuando estudiaba la asignatura de economía, me decían que el sistema económico capitalista se basaba principalmente en dos premisas principales: la propiedad privada de los bienes y la relación entre la oferta y la demanda. Pasado el tiempo y visto lo visto, lo que me enseñaban era completamente falso. El sistema capitalista se basa única y exclusivamente en una única y exclusiva proposición: el endeudamiento.
Hoy, en los países que siguen este sistema económico, que son la mayoría, todo el mundo está endeudado: deben los individuos, las familias, las empresas, los bancos, la iglesia, los ayuntamientos, los estados, y en definitiva todas las instituciones públicas. Todos se deben entre ellos. Los individuos deben a los bancos, los estados deben a los bancos, las empresas deben a los estados y a los bancos, los bancos deben a otros bancos… Todo el mundo debe y la deuda se va acumulando, va creciendo como un cáncer silencioso que lo va emponzoñando todo, que va creando metástasis aquí y allá y que ya tiene todo el sistema infectado.
Ahora sólo queda saber cómo será la defunción: si con una larga y lenta agonía, si por suicidio, o simplemente el enfermo morirá de repente. No creo que falte mucho para saber el final.

9/5/12

No al rescate de Bankia


Recuerdo cuando era pequeño que acompañaba a mi madre a la caja a ingresar o a sacar dinero; a la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia. La caja tenía un gran mostrador que abarcaba todo el ancho de la oficina, y era tan alto que no llegaba a ver la cara del banquero. Incluso creo que mi madre se tenía que poner de puntillas para hablar con aquel señor. Años después la caja cambió de lugar, y también de nombre, pasando a llamarse Bancaja. Y ahora, por culpa de la mala gestión que ha hecho el PP en la Comunitat Valenciana, con Paco Camps a la cabeza, se llama Bankia (peor le ha pasado a la CAM).
Desde muy joven que tengo allí mis ahorros. Mi madre, siendo yo un adolescente, me abrió una libreta y allí iba metiendo el poco dinero que conseguía ahorrar. Ahora hago lo mismo, sólo que ahora ingreso menos dinero que antes.
Como yo, supongo que habrá miles, quizá millones de españoles que les han dejado el dinero y que ellos, en vez de mirar por sus clientes, se han dedicado a especular con él, a jugar a la ruleta rusa, hasta que les ha tocado la bala. Pues que se jodan. No estoy de acuerdo en que el gobierno de España salga a rescatar a una entidad privada. No quiero que los recortes en educación, sanidad y demás servicios sociales sirvan para rescatar un banco. Si de verdad quieren salvarlo que lo nacionalicen. Punto. Si el gobierno da un solo euro a Bankia, inmediatamente sacaré el poco dinero que tengo allí y me lo llevaré a otro lado. Y espero que como yo, lo hagan muchos más.

29/4/12

Por la Feria del libro


Ayer por la tarde estuve en la Feria del libro de Valencia. Todos los años la espero como un niño espera a los Reyes Magos, porque, si tengo algún vicio, es el de comprar libros. Aunque por desgracia la crisis y el miedo que nos están metiendo en el cuerpo me retrae a comprar más. A veces pienso que si hubiera un hipotético alguien que me dijera: “te doy mil euros si te los gastas en libros”, me los gastaría; si me diera dos mil, me los gastaría; si me diera cinco mil, me los gastaría…, y con mucho placer.
Pero la feria ayer daba pena verla. Por desgracia llovió poco antes de abrir y apenas había gente. Para mí era mejor, porque podía acceder a las casetas sin tener que pelear por encontrar un hueco entre las personas para aproximarme a los libros. Había tan pocos que, hasta a mí, que soy tan poco fotogénico, me grabó un cámara de TVE mirando libros. Igual salgo en la televisión. Pero si para mí era bueno, me sabía mal por los libreros, porque el sábado por la tarde es un buen momento para que la gente se acerque a la feria a comprar libros, y sin embargo ayer las cajas apenas se abrirían para recibir los escasos euros que aún quedan en nuestros bolsillos. Lo estuve comentando con algún librero, y los pobres, resignados, apenas se quejaban; ya han hecho costra con tanto varapalo al libro.
Lo que más me llamó la atención, más que otros años, fue que en la mayoría de las casetas había los mismos libros. Sólo eran quince o veinte títulos que se multiplicaban hasta la náusea. Incluso casetas especializadas en un tipo de libro determinado, tenían, en un rincón, esos grandes Best Sellers que las editoriales más poderosas nos quieren hacer tragar aunque sea con embudo. Libros de autores nórdicos de novela negra; de asesinatos y pseudohistóricos; y algún español apadrinado por una gran editorial era todo lo que se exponía. Vista una caseta, vistas todas. Ayer que iba con la intención de comprar algún clásico de don Pío Baroja o don Benito Pérez Galdós, regresé a mi casa sin nada de ellos.
En una caseta, a unos que estábamos escudriñando unos libros muy interesantes nos dijo la librera que eran de dos editoriales pequeñas, pero que como no tenían ayudas, los libros eran bastante caros (recuerdo que una editorial era Sajalín). Seguro que otras, no tan pequeñas, sí que reciben puntualmente sus ayudas oficiales.
Es una pena. Si es esa la cultura que quieren que tengamos, afinados vamos. 

17/4/12

¿REPSOL? Y a mí qué

Como si le hubieran puesto una chincheta en el escaño del Congreso al señor Rajoy en el momento de sentarse, hoy ha salido escopetado a defender la afrenta nacional que Argentina, o mejor dicho, su máxima dirigente, Cristina Fernández de Kichner, ha perpetrado contra España, o mejor dicho, contra una empresa ¿española? de energía, a saber, REPSOL. Como no podía ser de otra manera, el señor Rajoy debe defender los intereses de España allá donde sean vulnerados, y éste es el caso que los pérfidos argentinos nos han robado una parte de nuestro patrimonio nacional, una parte de nuestra antigua CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos Sociedad Anónima; siempre salía en los exámenes de lengua cuando estudiábamos las siglas) y que privatizó Felipe González en 1992 (cosas veredes amigo Sancho), quedándose la mayor parte de ella REPSOL, quien mantuvo la marca hasta hace pocos años.
Ahora que REPSOL ha recibido un duro varapalo en Argentina, me gustaría saber por qué el gobierno español, que representa a todos los españoles, ha de salir en defensa de una empresa privada que lo único que busca es el máximo beneficio para sus accionistas. Si de verdad REPSOL es una empresa española y patriota que busca, además del beneficio de sus accionistas, el de todos los españoles, me gustaría saber por qué nos sube la gasolina al día siguiente de que se produzca algún cambio sustancial al alza en el barril de petróleo por alguna cuestión que no entiendo, como una crisis en la Cochinchina o porque un jeque se pone enfermo o por lo que sea; y por qué, cuando es al revés, cuando se produce una bajada importante en el precio del barril de petróleo, tarda semanas en reflejarse esa bajada en la gasolina que pagamos en las gasolineras. Me gustaría saber por qué el gobierno español debe defender a una empresa privada que gana miles de millones de euros y a la que se la refanfinfla que en España ahora hayan más de cinco millones de parados y que el país esté en la ruina, con gente que cobra salarios de miseria y que no tiene ni para comer, y que no saque a relucir su patriotismo español y nos baje el precio de la gasolina para que, en una situación tan difícil, tengamos un poco más de dinero en el bolsillo.
Quizá los del gobierno español han salido a defender a REPSOL porque ellos sí que tienen acciones en la petrolera.

21/3/12

Camps y los mundos de Yupi, Yupi, qué bien

En Valencia, cuando alguien no está en sus cabales decimos que está més tocat que Jan (más tocado que Jan, literalmente. Ese Jan  no tengo ni idea de quién era). Esa frase es la primera que he pronunciado al leer la entrevista que la revista TELVA le ha hecho al ex presidente de la Generalitat y futuro presidente de la Generalitat de Valencia y del gobierno de España, Francisco Camps.
Todo lo ocurrido con él por el asunto de los trajes, todo lo que ocurre actualmente por obra y gracia suya, no ha servido para nada. Él sigue en sus trece, se considera tocado por la mano de Dios, se cree un semidiós, incluso habla con la grandilocuencia del fascismo franquista que iba bajo el palio bendecido por Dios. Si Francisco Camps hubiera nacido en un país subdesarrollado se hubiera convertido en un Haile Selassie, un  Sha de Persia , un Mobutu Sese Seko, un Gadafi, un Idi Amín o un Bokassa. No lo digo porque crea que es un ser perverso y cruel, no creo que él se comportara nunca así, sino porque está convencido de que está por encima de los demás; nos habla desde arriba como si fuéramos seres ignorantes e imbéciles que debemos escuchar su mensaje grandilocuente e irreal y creernos a pies juntillas lo que nos dice. ¿Cómo que las aguas del río nunca vuelven hacia arriba, como dijo Rita Barberá? Eso será en la Tierra; en el Mundo de Camps, las aguas van hacia donde él dice: hacia arriba, y sobre todo hacia la derecha, muy a la derecha.
Menudo forúnculo le ha salido ahora al PP de Mariano Rajoy. Ya veremos qué herramienta utilizan para extirparlo. Es una pena que esta entrevista se hiciera antes de la sentencia de Matas en Mallorca. Quizá si la hubieran hecho ahora no estaría tan bravucón.

6/3/12

PUTICLUB ESPAÑA

Desde que nuestro amadísimo Generalísimo Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, abriera las puertas del país al turismo internacional, nuestro país se ha ido convirtiendo, poco a poco al principio, y a pasos agigantados últimamente, en el puticlub de Europa. La Costa del sol, la Costa Blanca, la Costa brava, las Baleares; Marbella, Benidorm, Salou, Ibiza… se han convertido con el paso del tiempo en auténticos lugares donde el consumo de alcohol, drogas y sexo, junto a horarios más propios de serenos y panaderos, en lugares de desenfreno y donde todo vale con tal de pasarlo bien. Borracheras, vomitonas, condones usados, colillas de porros, jeringuillas… son sus señas de identidad. No hay que olvidar que la ruta del Bakalao la inventamos nosotros.
A nadie puede extrañar que seamos el segundo país del mundo donde más cocaína se consume y el primero en marihuana. Además nuestras carreteras están plagadas de burdeles, y entre unos y otros, mujeres haciendo la calle. También la crisis ha llevado a muchas mujeres a buscarse la vida de la única manera que les queda porque es imposible encontrar un empleo convencional.
Tenemos más bares y discotecas por km2  que nadie, y eso que en el último año han cerrado 12.000 por la crisis. Pero eso no importa, aún tenemos muchos, demasiados, casi uno en cada esquina donde ir a tomar la cervecita. Y por si nos faltaba algo, ahora llega mister Marshall con su megaproyecto del Eurovegas, y las comunidades autónomas se bajan los pantalones para que les den bien por detrás, hasta el fondo y sin vaselina. Así nos va y así nos irá. 

7/2/12

MAS DE LO MISMO

La elección de Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general del PSOE demuestra, una vez más, lo anquilosada que está la política española. Cualquier joven de unos treinta años para abajo dirá que lo conoce de toda la vida, como también lo dirá de Rajoy; igual que yo lo decía de Fraga o de Felipe González, que aunque no está en el primer plano de la política, todavía tiene en sus manos algunos hilos de la marioneta socialista. Tampoco era Carme Chacón alguien que pudiera aportar algo nuevo al panorama político nacional viniendo de donde venía. Me gustaría saber qué criterios manejaban los socialistas al elegir a su secretario general: ¿ganar unas elecciones?, ¿ofrecer un candidato solvente?, ¿o quizá en que éste es el que me va a colocar a mí porque le he votado (quizá hasta me hace ministro)?
Estoy harto de ver siempre las mismas caras en los partidos políticos. Rosa Díez y Cayo Lara ya están también para el arrastre, más vistos que los anuncios de detergentes. Con todos estos políticos estamos donde estamos y como estamos. La política nacional necesita de una regeneración de sus líderes. Necesitamos savia nueva, gente joven con otras ideas, con otra mentalidad y más empuje. Con lo que hay no vamos a ningún lugar.