16/10/08

PULGARCITO


La revista infantil Pulgarcito apareció por primera vez en 1921. En sus orígenes era una revista de carácter folletinesco y donde la historia ocupaba un lugar secundario. Fue a partir de 1947 cuando empezó a publicarse en el formato conocido de tebeo. Allí aparecieron por primera vez: Mortadelo y Filemón, Doña Urraca, Zipi y Zape, Carpanta… que han llegado hasta nuestros días. Además de las historietas con dibujos, o sea, lo que hoy llamamos cómic, también se escribían cuentos, historias y relatos. Lo que transcribo a continuación, aunque hoy nos parezca una barbaridad (y luego se quejan de la educación para la ciudadanía), es una arenga aparecida en el número cinco del tebeo para niños (costaba 5 cts. de peseta):

“¡¡VIVA ESPAÑA!! Amigos míos: El suelo africano en el cual tantos derechos tenemos conquistados por el altruista deseo de llevar la civilización entre sus salvajes moradores, ha sido regado una vez más con la sangre de nuestros soldados. La traición ha llevado la muerte en sus filas, haciendo un héroe de cada uno de ellos. ¡¡Sólo la traición podía vencerles!! Pero vibra en el pecho de los españoles todos, el deseo de vengar el honor ultrajado, y ebrios de ardor bélico nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros padres quizás, corren presurosos rodeando nuestra sacrosanta enseña rojo y gualda, a luchar por la patria. Si no fuésemos pequeños, también nosotros les acompañaríamos para ayudarles en tan sagrada misión. Pero ¡no importa! Que nuestro corazón vaya con ellos. Nosotros cantaremos sus glorias. Gritemos con todas las fuerzas de nuestros pulmones: ¡Paz y gloria a los muertos en el campo de batalla! ¡Viva España!”

11 comentarios:

Trellat dijo...

Joder! Qué horror! Es que el franquismo no dejaba en paz ni a los niños y sus comics.

Corretger dijo...

A eso se le llama propaganda y no a la de los grandes almacenes. Cada vez se habla menos del franquismo pero yo creo que como con lo ocurrido con el nacismo, cada dos por tres deberían recordarnos lo que pasó.

RGAlmazán dijo...

Eso era enseñanza obligatoria. De hecho en el bachiller, entre los 10 y 14 años, nos adoctrinaban con una asignatura llamada Formación del Espíritu Nacional (el nombre dice ya bastante) en el Nacional-Catolicismo. Naturalemente quien daba esa clase no era un profesor normal, era un falangista.

Salud y República

Tha dijo...

jopéeee, supongo que en los años 60 y 70, cuando yo los leía, ya no había de eso, no? Pero mis hermanos cuentan como cantaban el cara el sol y alguna que otra cosa más.
Pufff menos mal que no lo hemos vivido, pero como dicen por ahí arriba, no está de más recordarlo.
Besos exaltados y... ¡viva la República!!!!

Manuel Márquez dijo...

A mí, compa Corpi, me pasa como a Tha; mi padre me compraba el Pulgarcito (y el Tío-vivo, y el DDT, y el Din-Dan -si mal no recuerdo los nombres-) todas las semanas, los domingos por la mañana, y eso para mí era algo mágico, una maravilla. Y no recuerdo esos contenidos tan "jevis", aunque, obviamente, por motivos de edad, si allí hubieran estado, yo no los hubiera "calado". Pero, de todos modos, no me sorprende: de burradas como ésa, y mucho más gordas, eran capaces, vaya que sí...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Mª Gemma dijo...

Aquello si que era adoctrinar... como lavaban y manipulaban el cerebro, no debemos olvidar la historia...

Un abrazo y viva la republica

Oruga Azul dijo...

¡Pero viva ya la España casposa, sí señor!

¡Cagüentó! Aún recuerdo los pollos que siguen por Sidi Ifni y otras ciudades marroquíes de la costa tocando las narices...

Apesardemi dijo...

Aquellos tebeos nos hicieron feliz compañía durante muchos años ;) pero, por supuesto, los primeros ejemplares no se salvaban de la ideología imperante. La verdad es que ninguna actividad eludía el tufillo franquista vencedor.

ERan tiempos grises, muy grises, hasta en los tebeos.

Un abrazo.

PEPE DEL MONTGO dijo...

Yo de crio disfrutaba mucho con TBO, Tiovivo, El Guerrero del Antifaz y a escondidas de mi padre de las novelas de Marcial Lafuente Estefanía. Así debería estar yo de traumatizado, aunque con el tiempo me parece que he sabido depurar todo aquello. No éramos conscientes de toda la propaganda que nos metían a los crios.
Salud

Gambutrol dijo...

Joder qué fuerte... ¿y esto era para niños?. Madre mía de mi vidaaa. Es que además el tono ese carrinclón en que se hablaba en tiempo de franco me da un repelús tremendo.

¡Qué asco, por la gracia de Dios!

Nür dijo...

Espeluznante.