
Independientemente de ideologías, aquí necesitamos un tío, o una tía, y siempre salvando las distancias, como Obama, la Thatcher, Hugo Chávez, Lula da Silva, Gorbachov, Felipe González en sus primeros tiempos, o Nelson Mandela. Necesitamos una persona con un par de cojones que sepa decir NO y BASTA. Más que una persona necesitamos una fiera, alguien que se olvide del racionalismo económico y que actúe por instinto de supervivencia. Vivimos en un país acorralado. Yo no sé si el que lea esto ha acorralado alguna vez a un animal, y por supuesto no hace falta que sea un león, sino un simple gato, un perrito faldero o una rata. Un animal así, acorralado entre dos paredes, asustado, es capaz de hacer lo que sea por salir de allí, incluso provocándole aún más miedo al que lo hostiga. España está acorralada por la Unión Europea y esos que llaman, los inversores internacionales. España está en peligro de muerte, así es que o sacamos las uñas, bufamos y gruñimos, y contraatacamos, o nos vamos a tomar por…
Para eso, ya digo, necesitamos a alguien que tire del carro; con gente como Rajoy o Zapatero estamos abocados al desastre. En valenciano diríamos que son dos bledes i dos albercocats (literalmente: dos acelgas y dos albaricocados), es decir, dos blandos, tontos, inútiles y cobardes. Con estos yo no voy ni a tomar cañas, aunque paguen ellos.