21/9/07

LO QUE ME CONTÓ LA LIBRERA

Como contaba el otro día, fui a la librería para comprar un “diccionari de valencià”. Sobre la estantería había dos o tres ejemplares de diferentes editoriales; yo llevaba apuntadas en un papel una serie de palabras “raras” para ver si venían en algún diccionario porque buscaba uno que fuera muy bueno y no uno de esos básicos. El mejor de todos, o sea, el que contenía las definiciones de todas las palabras que busqué tenía la parte inferior de las hojas algo manchadas y medio apegadas, “joder, espero que tenga un ejemplar mejor” me dije. Cogí el diccionario y me fui al mostrador y le digo a Pepa, la librera, “mira Pepa, quería coger este diccionario, pero parece que se ha mojado por la parte de abajo”, ella lo coge, lo abre, lo mira y dice: “ya me lo han cambiado”, “no jodas” le digo, “mira, dice, si tú supieras, hay gente que viene a devolverme libros subrayados, sobre todo los que estudian oposiciones, ahora por sistema no cojo nunca un libro de oposiciones, esos aquí ya no se pueden devolver; una vez un tío en verano vino a devolverme un libro que le habían regalado en Navidad, hombre cinco o seis días para devolver un libro está bien, pero más de medio año…; y el otro día entra un chico cantando y haciendo monerías, bueno, yo de vez en cuando iba echándole miraditas porque había algo en él que no me cuadraba, cuando me descuido lo veo ya fuera de la librería por la ventana del escaparate cargado de libros, ¡María que nos roban! le grito a la chica que corra detrás de él porque yo no puedo, menos mal que lo pudo coger, claro llevaba siete u ocho libros y no podía correr el jodío, pues ni más ni menos que valían más de 100 €, y el tío lo tenía todo bien estudiado porque los libros estaban en diferentes mesas, poco a poco los fue cogiendo y cuando me descuidé se largó, y aún hubo un hombre que me dijo, vaya es una alegría que todavía se roben libros, y yo le contesté, no si me los roban a mí. Así es que fíjate como está el panorama.”
Ver para creer. Lo que yo no le dije es que cuando veo un libro que me interesa mucho, por regla general libros de poca demanda de los que sólo llegan un ejemplar o dos a la librería, si en esos momentos no los puedo comprar, los escondo en las estanterías hasta que pueda pasar a por ellos otro día. Menos mal que sí tenía un ejemplar nuevo del “diccionari de valencià” para mí.

4 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Una libreria, sin duda, es algo más que un comercio. Allí se va a buscar algo más que un entretenimiento, se busca una parte de tí que todavía no tienes.
La cultura es lo que nos diferencia de los demás animales. La posibilidad de acumular conocimientos y transmitirlos. Y el mejor agente es el libro.

Salud y República

Thalatta dijo...

Supongo que las librerías no se salvan de robos y demás pillerías que ocurren en el resto de tiendas. Claro que para la dueña es una putada, por muy "normal" que pueda parecer.

e-catarsis dijo...

Jajja ¿De verdad haces eso?... jolín erress un tipo MUY DURO :p
Te leo y me entra la risa porque mira que nos gustan las librerías...ainss si es que tiene que haber de todo en el universo
;-)
PD Me sorprende que pueda haber gente que robe libros, si es porque no tiene pelas y necesita leer alguien debería decirle que hay librerias en las que puedes entrar , coger un libro y sentarte a leer y nadie te dice nada FNAC por ejemplo por nombrar una cadena conocida al margen de las tradiconales bibliotecas porque ¿para venderlos?... no sé no creo que sea un "negocio" rentable
Bss

Patri dijo...

Ojú, si es que ya roban de todo. Aunque en parte le doy la razón al señor que dijo que por lo menos quedaba gente que quería robar libros...

Ver para creer

Besotesssssssssssss